Dislalia

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email

¿Qué es la dislalia?

La definición de dislalia es la dificultad para decir y articular uno o varios fonemas. Este trastorno del habla afecta a niños menores de 4 años sin alteraciones en su sistema neural. Este trastorno debe ser tratado lo antes posible por un logopeda porque puede afectar al rendimiento académico de la persona afectada.

Se puede detectar, por ejemplo, cuando un niño recurre con frecuencia a la omisión de un sonido en particular a través del silencio o el alargamiento vocal. También si el niño suele sustituir el mismo sonido por uno similar, lo que se denomina caso de sustitución. Los fonemas que más suelen sustituir en la dislalia infantil o dislalia en niños son las consonantes /r/ /s/ /l/ /k/ /z/.

¿Cuáles son las causas?

Algunas de las causas más comunes son:

  • Causas orgánicas. Algunos órganos pueden no funcionar correctamente, esto se puede ocurrir por ejemplo en malformaciones.
  • Causas ambientales. Vivir en un ambiente que no favorece la fluidez del lenguaje y la comunicación.
  • Causas psicológicas. Hay muchos factores psicológicos que pueden ser desencadenantes de la dislalia. Algunos ejemplos son la sobreprotección de los padres a un niño, algún tipo de trauma o cambios en la estructura familiar que afecten al niño.
  • Factores genéticos. Es posible que algún familiar de la persona con dislalia haya tenido dislalia o algún tipo de trastorno del habla.
  • Problemas en la audición. Para saber pronunciar bien las palabras se tienen que escuchar bien. Si hay problemas de audición será difícil para un niño saber como se pronuncia si no lo ha escuchado antes.
  • Dificultades en la percepción del espacio y el tiempo. Las personas pueden tener dificultades para saber los movimientos precisos que hacen falta hacer para la articulación de palabras.

¿Cuáles son los tipos de dislalias?

Dependiendo de las causas, pueden ser de tres tipos:

1. Dislalia funcional

  • Sencillo. Suele ser debido a un retraso del habla ligero, ya que en este tipo no se identifican causas importantes de la dislalia.
  • Ambiental. Usualmente ocurre en familias que usan un lenguaje incorrecto hacia los niños para comunicarse con ellos, los niños los imitan y no aprenden a usar las formas correctas de hablar.

2. Dislalia audiogénica

Este tipo incluye personas que han sufrido algún tipo de sordera en el período de aprendizaje de idiomas (de 1 a 3 años). Como resultado, el niño no ha aprendido los fonemas que debería haber aprendido causando dificultades en su aprendizaje y en su percepción. Todo esto lleva a que la forma de expresarse sea la misma con la que percibe los sonidos.

3. Dislalia evolutiva

Este tipo de dislalia se debe a la dificultad de la persona para pronunciar los fonemas correctamente. Por lo general, se debe a un pobre desarrollo fonoarticulador y a la inmadurez cerebral.

¿Cuál es el tratamiento para la dislalia?

Los tratamientos en logopedia incluyen ejercicios de los músculos necesarios para la articulación: los labios, la lengua, el paladar, las amígdalas, el frenillo. También los mismos ejercicios incluyen la activación del aparato nasal y oral. Además, es importante que los ejercicios se planifiquen con cierta frecuencia y ritmo, según las necesidades del niño. De lo contrario, lejos de favorecer su desarrollo, puede obstaculizar y causar impaciencia o manifestaciones de ansiedad.

Algunos ejemplos de actividades para dislalia útiles son reproducir movimientos y posturas orales, ejercicios labiales y linguales, diferenciar y comparar sonidos, entre otros. El logopeda alternará la articulación correcta de los fonemas y la incorrecta del paciente, para que pueda darse cuenta de la diferencia.

Para determinar un tratamiento adecuado, es importante comenzar por conocer las causas de la dislalia. Además de las necesidades inmediatas tanto del niño como de la familia o su entorno más cercano.

Silvia Marín

Silvia Marín

AUTOR

Licenciada en logopedia y especializada en rehabilitación de daño neuronal. Actualmente trabajo como logopeda en una clínica de rehabilitación neuronal y en mis tiempos libres escribo sobre mi apasionante profesión.

Deja un comentario