Disgrafía: causas, síntomas, tipos y tratamientos

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¿Qué es la disgrafía?

La disgrafía es una discapacidad de aprendizaje que afecta la capacidad de escritura y las habilidades motoras finas (habilidad de hacer movimientos usando los músculos de las manos, muñecas y dedos). Esto significa que el paciente no puede controlar o sostener adecuadamente el objeto que está utilizando para escribir. Interfiere con la ortografía, el espacio entre palabras y la capacidad general de poner pensamientos en papel, y hace que el proceso de escritura sea laboriosamente lento. Es un trastorno neurológico que puede afectar tanto a niños como a adultos.

¿Cuáles son las causas?

Las causas de la disgrafía pueden ser de dos tipos, puede haber sido adquirida debido a un daño cerebral en personas que previamente sabían cómo escribir, como un golpe en la cabeza en un accidente de tráfico. La otra causa es evolutiva, generalmente son niños, ya que la mayoría está en el proceso de aprender a escribir y encontrar problemas como la disgrafía para hacerlo.

¿Cuáles son los síntomas de la disgrafía?

  • No respetan el espacio entre palabras.
  • Mal agarre del objeto con el que escriben o dibujan y dificultad para mantener la postura correcta.
  • Hacen sustituciones de palabras y las combinan con lo siguiente.
  • Muchos problemas gramaticale

¿Cuáles son los tipos?

Los principales son dos, la disgrafía motora y específica.

  • Disgrafía motora. El paciente, a menudo niños o niñas, conoce y comprende bien la relación entre los sonidos que escucha, el que pronuncia y cómo está escrita o la representación gráfica. El problema radica cuando trata de escribirlo para sí mismo en papel, teniendo dificultades para hacerlo. Es un trastorno psicomotor.
  • Disgrafía específica. A diferencia del motor, aquí al paciente le resulta difícil identificar el sonido de las palabras con la forma de escribirlo.

¿Cuál es el tratamiento de la disgrafía?

El tratamiento no se centra en escribir mucho, sino en fortalecer los músculos que llevan a cabo el acto de escribir. Además de practicar y mejorar la coordinación motora y también mejorar la postura al escribir. También se ponen en práctica técnicas para rehabilitar la percepción y la atención gráfica. Todo esto se trata en un ambiente lúdico, ya que muchos de los niños que lo padecen rechazan la escritura.

Silvia Marín

Silvia Marín

AUTOR

Licenciada en logopedia y especializada en rehabilitación de daño neuronal. Actualmente trabajo como logopeda en una clínica de rehabilitación neuronal y en mis tiempos libres escribo sobre mi apasionante profesión.

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